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PRESENTACIÓN
En 1.980 comenzaron a impartirse en el Centro
Universitario Santa Ana los estudios de la entonces
denominada Ingeniería Técnica Agrícola. Ya desde el
principio se apostó por la especialización en el ámbito
de las Industrias Agrícolas (ahora Industrias
Agrarias y Alimentarias), que en este momento es el
sector que concentra la mayor demanda de empleo (Libro
Blanco de la ANECA para los Títulos de Grado en
Ingenierías Agrarias e Ingenierías Forestales). Y dentro
de éste, nuestro Centro ha prestado siempre especial
atención a la Viticultura, la Enología y a la
Elaiotecnia, no en vano se encuentra situado en el
corazón de la Tierra de Barros, comarca extremeña
significada por la importancia de sus producciones
vitivinícolas y olivareras.
En 2.009 comienza a impartirse el Grado en Ingeniería de las Industrias
Agrarias y Alimentarias (de cuatro cursos, en lugar de los tres de la
antigua Ingeniería Técnica), lo que supone un importante esfuerzo de
adaptación a los exigentes requisitos del Espacio Europeo de Enseñanza
Superior. El Centro Universitario Santa Ana supera así todas las exigencias
establecidas por los diferentes organismos competentes (Universidad de
Extremadura, Junta de Extremadura, ANECA, Consejo de Universidades,
Ministerio de Educación y Ciencia…), lo que refrenda la calidad de su
proyecto académico y su vocación de continuidad en la enseñanza de la
Agronomía.
Expectativas profesionales
La aportación de la Agronomía al desarrollo de la humanidad es indiscutible.
Las técnicas agronómicas, especialmente la mecanización, las aplicaciones
encontradas a determinados productos químicos y la mejora genética clásica,
han conseguido mitigar, en muchas zonas erradicar, el hambre de la
población. Recientemente, las aplicaciones biotecnológicas, las nuevas
tecnologías de georReferenciación, de ahorro de agua y de optimización de la
aplicación de inputs agrarios, han añadido al objetivo clásico de producción
de alimentos en cantidad, otros relacionados con la calidad, la seguridad
alimentaria, el respeto al medio ambiente y el desarrollo de las comunidades
en los ambientes rurales.
El entorno socioeconómico en nuestra región propicia extraordinariamente el
establecimiento de especulaciones productivas en el sector agrario y en el
subsector agroindustrial. La contribución del sector primario a la
generación de riqueza en la región supera frecuentemente el 14 por ciento
del PIB, casi el triple que a nivel nacional; esta contribución supera el 20
por ciento si tenemos en cuenta la aportación de la agroindustria.
Las producciones más representativas están relacionadas con los sistemas
agrarios y agropecuarios extensivos, la horticultura industrial, la
fruticultura de mesa, la viticultura y la olivicultura. Todas las
producciones vegetales y animales se transforman en mayor o menor medida en
la región, destacando las industrias de las conservas vegetales, cárnicas,
vinícolas, lácteas y oleícolas. Asimismo, las políticas específicas llevadas
a cabo en los últimos años han propiciado el desarrollo rural y el
asociacionismo.
Entre los criterios de elección de los alumnos predominan los aspectos
vocacionales transmitidos por el entorno en el que se desarrolla la
actividad económica familiar, de manera que este grupo de alumnos
vocacionales constituye un suelo sólido para el mantenimiento de la demanda
que ha descendido apreciablemente menos que en el conjunto de las escuelas
de agronomía de España.
En lo que respecta a la inserción laboral de los titulados, según los datos
aportados por la Plataforma Pathfinder de la UEX desde mayo de 2004, los
titulados en I.T.A. especialidad Industrias Agrarias y Alimentarias figuran
entre los más demandados por el sector privado, por delante de los
ingenieros industriales, ingenieros técnicos industriales, ingenieros
topográficos, ingenieros en organización industrial, licenciados en derecho,
etc.
El interés del Grado en Ingeniería de las Industrias Agrarias y
Agroalimentarias deriva de la necesidad de una formación adecuada de sus
alumnos en las bases teóricas y en las tecnologías específicas de la
producción agrícola y ganadera, adecuadamente complementada con
conocimientos para proyectar, desarrollar y gestionar empresas
agropecuarias. Al concluir los estudios, los graduados deben tener
conocimientos adecuados para llevar a cabo proyectos agropecuarios, tanto en
la fase de proyecto, como en la de puesta en obra; dirigir, planificar y
organizar aquellas actividades propias de las explotaciones agrícolas y
ganaderas, tanto desde el punto de vista técnico como empresarial, así como
elaborar, redactar o interpretar estudios, informes, memorias y peritaciones
de carácter agropecuario.
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